jueves, 16 de mayo de 2013

Localizan los primeros síntomas del contagio de la fiebre aftosa bovina


Publicado originalmente en Boletín Agrario el 14 de diciembre de 2010 con el título

Un importante paso en la lucha contra la glosopeda

Investigadores del ARS consiguen localizar los primeros síntomas de la fiebre aftosa bovina. Científicos del Servicio de Investigación Agrícola de los Estados Unidos han logrado rastrear los primeros efectos que provoca el virus de la fiebre aftosa a las pocas horas del contacto del bovino con el foco infeccioso. Los investigadores han descubierto que, seis horas después de llegar a las fosas nasales del animal, el virus infecta selectivamente a las células epiteliales de la nasofaringe.



Illustration by David S. Goodsell of The Scripps Research Institute. Original work of the US Federal Government - public domain
Proteína con cubierta de virus de la glosopeda
El equipo de investigadores del ARS pertenece a la Unidad de Investigación de Enfermedades Extranjeras de Animales del Centro Plum Island, en el estado de Nueva York y ha estado liderado por el científico Luís Rodríguez.
Tal como informaba hace unos días el propio Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura norteamericano, los científicos han logrado identificar la patogénesis inicial de la glosopeda, enfermedad provocada por una serie de virus del género Aphthovirus , también conocido como FMDV, acrónimo del término ingles "Foot and Mouth Disease Virus".
El estudio consistió en inocular el FMDV en 16 terneros a través de aerosoles, simulando un contagio real, para poder analizar los primeros pasos de la enfermedad una vez ésta penetra en el organismo a través de las fosas nasales del animal. Los terneros fueron sacrificados tras tomar muestras de suero, además de tejidos y mucosas, tanto nasales como orales. Según cita el propio estudio se tomaron hasta más de 40 muestras por animal, que fueron analizadas para aislar al virus y poder analizar así en tiempo real las transcripciones de la polimerasa del ARN durante la división celular. Las muestras infectadas fueron examinadas mediante técnicas de inmunohistoquímica y microscopía de inmunofluorescencia multicanal.
Los científicos descubrieron que, una vez producido el contagio, el virus ataca "selectivamente" a las células epiteliales de la nasofaringe, al fondo de la garganta del animal. Llegan a esta conclusión tras comprobar cómo el virus aparecía con mucha más frecuencia en las muestras de tejido nasofaríngeo, como pudo comprobar el microbiólogo Juan Pacheco. También pudieron observar cómo la infección empezó a desarrollarse a las seis horas de la aerosolización, localizada exactamente en el epitelio del folículo linfoide en el tejido faríngeo linfoide asociado a mucosas de la nasofaringe.
Una vez se inició la viremia, es decir, cuando el FMDV consiguió acceder al torrente sanguíneo de los animales, se produjo un marcado aumento de infección en los tejidos pulmonares, disminuyendo sustancialmente su presencia en los tejidos de la nasofaringe. Así, con este estudio podemos definir la evolución de la glosopeda a partir del contagio:
Seguir leyendo en la entrada original

No hay comentarios:

Publicar un comentario